Conferencia de Victor Küppers para APD

En la conferencia “Liderar: Menos mitos y más sentido común” organizada por APD, Víctor Küppers habló acerca de la responsabilidad personal sobre nuestro propio estado de ánimo y nuestra actitud. Comparto con vosotros las reflexiones del formador y conferenciante acerca de cómo gestionar nuestras emociones, con las que escribí el artículo sobre la jornada para la revista de APD.

“Sólo se vive una vez, pero una vez es más que suficiente si se hace bien” (Woody Allen)

La charla tuvo lugar en la Cambra de Comerç de Girona, ante un auditorio de empresarios y directivos. El mensaje de Küppers fue de una sencillez aplastante: “Trabajamos y lideramos tal como vivimos. El papel de un jefe consiste en influir, inspirar y motivar. Quienes dirigen personas dirigen estados de ánimo, y el primero que hay que dirigir es el de uno mismo.” Su ponencia fue toda una inyección de entusiasmo y buen humor.

Victor Küppers

Imagen: Revista de la APD

Ir “chutado”

Estamos rodeados de palabras negativas: crisis, déficit, paro… Tenemos problemas laborales, problemas personales. Hay mucha gente desanimada a nuestro alrededor y este desánimo va calando en todo lo que hacemos a lo largo del día: ir a trabajar, relacionarnos con nuestros compañeros, familia y amigos. Nos hemos resignado a vivir en un estado de mediocridad, en cuanto lo natural, según Küppers, es “ir chutado”: contentos, alegres, sonriendo. Precisamente, cuando el entorno es complicado es el momento de decidir entre resignarse o luchar contra corriente para vivir con ilusión. Afirmó rotundamente que el estado de ánimo se gestiona: cada uno tiene el que quiere. Mientras que conocimiento y habilidades suman, la actitud es un factor que multiplica. La diferencia “entre el crac y el chusquero” es la actitud. Al fin y al cabo, explicó, se nos aprecia por nuestra manera de ser, no por nuestro currículum.

Motivación del equipo

Un equipo funciona por comportamientos normativos (para cumplir con las obligaciones) y por comportamientos espontáneos (sonreír, dar más de lo que se nos pide, colaborar más allá de nuestra obligación) . Esto último no se puede exigir. Un jefe debe ganarse el comportamiento espontáneo de sus equipos. El trabajo de un jefe es ayudar a los demás a ser mejores personas y mejores profesionales, y debe empezar por ser él mismo una buena persona.

Maneras de ir “chutado”

  • No ser un melón -No hacer siempre lo mismo, sin pensar
  • No ir como pollos sin cabeza, siempre corriendo, sin saber hacia dónde Para gestionar a los demás, debemos gestionar primero nuestra vida. Podemos gestionar nuestro entorno, buscando momentos para ver las cosas con perspectiva y reconocer lo que realmente es importante. La primera responsabilidad social es cuidar al equipo.
  • No ser unos cenizos: Los líderes deben ser alegres. Necesitamos alegría en todos los aspectos de nuestra vida: en casa, en nuestros lugares de trabajo. Existe una cierta predisposición a relacionar la alegría con la frivolidad, pero Rojas Marcos ha demostrado que las personas alegres y con sentido del humor son más productivas. La pérdida de la alegría sólo se justifica ante una situación realmente dramática. La queja permanente fuera de este contexto nos convierte en cenizos.
  • No ser unos merluzos: No podemos tratar a la gente como “bultos peludos con patas”. Debemos cultivar la amabilidad: saludar, ayudar a quien lo necesita, escuchar. Según Seligman, la vía más rápida para ser alegre es ser amable porque nos hace sentir mejor a nosotros y a los demás.

“Tú eliges”

La vida es como es, no como nos gustaría. Lo que separa a los grandes de los mediocres no son las cartas que les han tocado, sino la manera de jugarlas: la actitud, la manera de ser. No podemos cambiar las circunstancias, pero siempre podemos elegir nuestra actitud. Cada instante nos acerca más a la mediocridad o a la grandeza: hay que centrarse en el instante, elegir la mejor actitud en cada circunstancia

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